Amamanté a mi hija por las primeras dos semanas. No pude continuar debido a un problema de salud, pero siento que esas primeras 2 semanas fueron las más importantes para ayudarla en su desarrollo. No sólo fue una experiencia que nos vinculó afectivamente, sino que yo sentí que era capaz de darle algo muy especial que SÓLO UNA MADRE puede darle a su hijo: un comienzo sano en la vida a través del calostro en la leche materna.



Su leche cambia al alimentarse su bebé. Cuando su bebé comienza una sesión de amamantamiento, toma la leche que sale primero. La primera leche es más baja en grasas y tiene más lactosa, un azúcar de la leche que es importante para el desarrollo. Esta leche le calma la sed a su bebé. Al progresar su alimentación, se hace transición a la segunda leche, que es más alta en grasas y ayuda a su bebé a sentirse satisfecho por más tiempo. Durante una sesión de alimentación, es importante no cambiarlo de seno hasta que el bebé haya tenido la oportunidad de tomar la segunda leche del primer seno. Algunos consideran que la segunda leche es el postre para el bebé.






