No. A algunas mamás les duelen los pezones durante las primeras semanas, mientras sus senos se acostumbran al proceso. Si amamantar le duele, generalmente es una señal que el bebé no se está prendiendo bien. Su doctor o su consejera de WIC pueden ayudarla a encontrar a una experta en lactancia que la ayude a que el bebé se agarre bien. Luego de que usted y su bebé establezcan una rutina, todo el dolor desaparecerá.
Si usted amamanta mucho durante los primeros días, su leche bajará más rápido. Si el bebé moja y ensucia mucho los pañales es evidencia de que está comiendo lo suficiente. Luego de las primeras semanas, el aumento de peso del bebé le indicará que come bien.
Al principio, nadie lo sabe. Hasta que establezca una rutina, amamantar puede ser un reto. Pero hay mucha gente dispuesta a ayudarla. Si no tiene una mamá amiga que la ayude, hable con su doctor o una consejera compañera de WIC. Ellos pueden ayudarla a encontrar una experta en lactancia que le asegure que está alimentando bien a su bebé.
Todas las madres primerizas piensan esto, pero no se preocupe, porque nadie tiene que verlo. Póngase una camiseta amplia o un top estilo tubo cubierto con una blusa. Cúbrase el seno y al bebé con una mantita o una toallita (consejo: ate la esquina de la mantita en el bretel de su sostén para que no se mueva). La mayor parte del tiempo, la gente ni siquiera se dará cuenta de que usted está amamantando. También puede llevar a su bebé en un portabebés o una mochila sobre su pecho. Esto le permite amamantar al bebé mientras usted lo lleva, y nadie lo puede ver. Primero, practique en casa frente al espejo. También puede intentar amamantar en su automóvil, en un probador o en el área para atender al bebé del baño para las mujeres. Si va a un restaurante, pida una mesa estilo cabina en el fondo o en una esquina, y siéntese de espaldas a la gente. Al practicar, se pondrá más cómoda y se le hará más fácil.
¡Sí! En 1995, Texas aprobó una ley que dice que usted tiene el derecho de amamantar a su bebé en cualquier lugar y en cualquier momento.
Las madres que amamantan pueden (y deben) comer una variedad de comidas, ¡incluso comidas picosas y con especias! Puede que algunos bebés se vean afectados por ciertas comidas, pero la mayoría de las madres puede seguir comiendo todos sus platos favoritos. Cada bebé y cada mamá es diferente, y usted aprenderá qué le conviene a su bebé.
En realidad, un bebé que está acostumbrado a ser amamantado es más fácil de transportar que uno que toma biberón. Si lo amamanta, usted ya lleva consigo todo lo que necesita para alimentarlo. La comida nunca se acaba. Y usted no tiene que lavar y esterilizar biberones, o recordar que debe llevar biberones limpios y fórmula cada vez que sale de la casa.
Quizás no sepan qué importante es la leche materna para la salud de su bebé. Con su ejemplo, usted puede ayudarlos a aprender. Infórmese, y encuentre apoyo entre las consejeras compañeras de WIC, La Leche League, o su doctor y enfermeros. ¡Puede hacerlo!
Recuérdele que el bebé que usted está alimentando también es de él. Puede ayudar si le cuenta cuáles son todas las ventajas que amamantar le ofrece a su bebé, incluyendo menos infecciones de oídos, e índices más bajos de obesidad y diabetes infantil. También, dígale que lo considere como parte de un todo. El tiempo que usted puede amamantar a su bebé es una parte muy corta de toda la vida de su hijo. Antes de que se dé cuenta, su bebé habrá crecido y su cuerpo le pertenecerá a usted otra vez.
El tamaño de sus senos no tiene nada que ver con la cantidad de leche que producen. Cuando comience a amamantar con un horario regular, su cuerpo naturalmente va a producir suficiente leche para alimentar a su bebé.
¡Sí! Nuestros cuerpos son unas maquinarias increíbles, y su cuerpo producirá tanta leche como necesiten sus niños. Muchas mamás con mellizos los sostienen como quien sostiene un balón de fútbol, lo que les permite alimentarlos a la vez, uno en cada seno. Ofrézcales leche a los dos, e intente hacerlo lo mejor posible.
Es muy importante. amamantar es lo más importante que usted puede darle a su bebé. La leche materna es totalmente natural, no como la fórmula. Se ajusta perfectamente a la nutrición que necesita el bebé en sus diferentes etapas de desarrollo. Ayuda a las mamás a combatir la depresión y la obesidad posparto, y al bebé a seguir sano el resto de su vida.
- Sus pezones se ven rojos, brillantes, resquebrajados, le pican o le arden
- Tiene dolores agudos en los senos durante o después de amamantar
- Hay áreas blancas en la boca o la lengua del bebé

Amamanté a mi hija por 2 años. Me siento bien, porque sé que le di el mejor comienzo posible en la vida. Al principio fue frustrante, porque tuvo dificultad para agarrarse, pero nunca olvidaré la primera vez que tuvimos éxito. Abrazarla y mirar su carita tan dulce cuando ella me miraba fue asombroso. Hoy es una niñita fuerte y sana, y nuestra conexión emocional no se puede romper.














