Aliméntelo con el primer seno hasta que el bebé deje de agarrarse y parezca estar relajado. Muchos bebés dejan de comer solos cuando permiten que el pezón se les deslice fuera de la boca. Esto se conoce como “caerse” del pecho. Si no sucede esto, hágalo eructar y ofrézcale su otro seno. Continúe alimentando al bebé hasta que parezca estar lleno y satisfecho.
El bebé le da señales de que está lleno cuando:
- se “cae” de su seno, dejando deslizar el pezón
- se duerme
- se le relaja el cuerpo y abre los puños
Si el bebé deja de agarrarse y no abandona el seno por sí mismo, deslícele un dedo en la comisura de la boca para interrumpir la succión. Haga que el bebé eructe, y luego ofrézcale el otro seno. Puede que vuelva a amamantar inmediatamente, o que tome del otro seno en unos minutos o unas horas.
En los días siguientes al parto, usted puede sentir retortijones en el abdomen cada vez que comience a amamantar. Esto se debe a que su útero se está contrayendo y encogiendo al tamaño que tenía antes del embarazo. Ésta es sólo una de las maneras en que amamantar la ayuda a recuperar su cuerpo anterior al embarazo.
Al encogerse su útero, usted puede notar que tiene un aumento de flujo vaginal. Las mujeres que sienten retortijones abdominales pueden experimentarlos de manera más intensa con cada hijo que tengan. Y, recuerde, esto es normal.