Amamantar fue una cosa muy importante para mí. Fue tan difícil, pero valió la pena. Mi hijo nació con síndrome de Down y yo pensé que sería esencial amamantarlo por toda la inmunidad que yo podría pasarle. Realmente pienso que la dedicación de mi parte lo ayudó de varias maneras. Una fue que nunca ha tenido una infección de oídos (y tiene casi 3 años de edad). Fue excelente para mí porque quería perder el peso del embarazo lo más pronto posible. La conexión emocional creada por amamantar no tiene igual. Siento como que todas las madres deberían de amamantar a sus bebés. 

La buena noticia es que es muy rara la mujer cuyo cuerpo no produce suficiente leche para su bebé. Aunque usted no pueda ver la leche, probablemente su bebé esté tomando lo suficiente.
Algunas veces, entre la primera y la tercera semana de la vida de su bebé, súbitamente va a querer que lo amamante más seguido. Esto ocurre frecuentemente al mismo tiempo en que sus senos se ablandan naturalmente y se sienten menos pesados. Esto no quiere decir que usted no tenga suficiente leche—significa que el bebé está pasando por su primer período de crecimiento súbito.
Cuando su bebé crece súbitamente, va a comer casi constantemente por uno a tres días, a veces hasta por una semana. Muchas mamás piensan que su bebé está comiendo más porque no se está alimentando lo suficiente, pero la realidad es que sólo tiene mucha hambre en este momento. Su cuerpo naturalmente va a responder a la alimentación frecuente produciendo más leche. Evite darle biberones durante este momento—al amamantarlo con más frecuencia, usted producirá
más leche.










