
Mi hijo ahora ha sido parte del mundo por más tiempo de lo que estuvo en mi vientre, y está explorando y aventurándose más que nunca, y con esto llegan las lágrimas por los tropezones, los hematomas y los sustos. Y nada tiene más magia para mí que poder hacer que todo el miedo y el dolor desaparezcan con sólo abrazarlo y amamantarlo. amamantar me da un superpoder: puedo hacer que todo esté bien. No hay nada mejor para una madre. También estoy bien contenta con los pechos más grandes y un vientre más plano a pesar de comer mucho helado tarde en la noche. ¿Le parece que esto es muy superficial?

Shayna Brown
madre que amamanta, “Keats”