Planee una llamada diaria a la niñera para saber cómo está su bebé. Ponga su foto favorita del bebé en su escritorio o área de trabajo. Asegúrese de tener tiempo después del trabajo para volver a conectarse con su bebé.
Sepa qué puede hacer si su bebé está enfermo o su niñera no está disponible en un día de trabajo, ya sea si usted va a tomarse un día de licencia o si va a llamar a un amigo o familiar para que cuide al bebé.
Traiga su sacaleches para leche, recipientes para poner la leche, una bolsa con aislamiento y paquetes de hielo al trabajo. Tenga en la oficina almohadillas en caso de que los senos le goteen. Siga su horario de usar el sacaleches para continuar teniendo una provisión de leche.
Si no puede usar el sacaleches de leche en el trabajo, amamante a su bebé o use el sacaleches antes de ir a trabajar y tan pronto como regrese a casa. Usted también puede usar el sacaleches entre sesiones de alimentación en los fines de semana para tener leche materna extra para usar cuando esté trabajando.
Trate de no hacer todo usted sola. Acepte ayuda de su pareja, sus seres queridos, y sus amigos. Dígalo si se siente culpable, triste, o abrumada. Si tiene problemas para usar el sacaleches de leche en el trabajo o para amamantar a su bebé en casa, póngase en contacto con su consejera compañera de WIC o una experta en lactancia para que la ayuden.
Demasiadas mamás son culpables de cuidar a todo el mundo, excepto a sí mismas. Tómese el tiempo para relajarse en la tina después de acostar al bebé, o de descansar leyendo un libro favorito o escuchando música suave. Reduzca el número de compromisos innecesarios. Escoja una hora razonable para acostarse, y hágalo. Los fines de semana, duerma cuando su bebé duerme.
Escuchar las historias que cuentan las amigas o compañeras de trabajo puede ayudarla mucho. Las amigas pueden darle ideas sobre cómo enfrentar ciertas situaciones, y también pueden ayudarla a ver que sus sentimientos son normales.
Por sobre todas las cosas, mantenga una actitud positiva. Dígale a su bebé cuánto la entusiasma verla al fin de su día. Puede que su bebé no entienda las palabras, pero va a entender
sus emociones.